lunes, 14 de abril de 2014

Artículo de David G.M.: La Realidad de Beyoncé en Barcelona

- La Realidad de Beyoncé en Barcelona -


Beyoncé es uno de esos artistas que debes ver en directo una vez en la vida, como mínimo. Eres consciente y, por ello, no pudiste desaprovechar la oportunidad de disfrutar con ella el pasado marzo en Barcelona. No lo hiciste. Y si cometiste la fatal decisión de no asistir al Palau Sant Jordi…posiblemente te arrepentirás, al menos, después de haber leído esta entrada.

Los motivos para ver en directo a la intérprete de “Crazy In Love” son infinitos y suficientes para escribir una entrada entera dedicada a su talento. Algunos, como su increíble voz, puesta en escena o bailes frenéticos, junto a su físico, representan la evidencia…aunque la moda también influye. 

Desde que lanzara al mercado su quinto álbum, por sorpresa y sin promoción, la cantante ha marcado un antes y un después en la industria musical. Se habla de ella más que nunca, a pesar de haber conseguido la fama mediática reconocida internacionalmente hace ya muchos años. Beyoncé se encuentra en el grupo de artistas únicos y, en su lugar, parece no tener límites.

Aún no se ha cumplido un mes desde que arrasara Barcelona con el espectáculo de su última gira “Mrs. Carter Show”. Y es que muchos, entre los que me incluyo, continuamos asimilando el derroche de talento que nos ofreció aquel 24 de marzo.

Existe un gran porcentaje de la población española que no fue testigo de tan marcada fecha. Algunos por indiferencia, otros por desconocimiento o por mala suerte en el momento de la compra de entradas. Era la primera vez que la artista visitaba España después de cinco años. El ansia de sus seguidores, y de los que no son tanto,  fue la responsable de que en 15 minutos se agotaran los tickets a través de internet. Del total de esas 18.000 entradas vendidas fugazmente yo fui uno de los agraciados. Por eso, hoy, puedo contar la realidad de Beyoncé en Barcelona sin contrastar fuentes profesionales que informaron del concierto al día siguiente y a través de los medios de comunicación. Fuentes que, posiblemente, configuren ese porcentaje de desafortunados citados al comienzo del párrafo.

Sin embargo, aquello sobre lo que los medios no informaron fue lo que realmente hizo especial ese concierto, el antepenúltimo de una gira de casi un año de duración que culminó con un total de 132 “shows” a lo largo de 66 ciudades diferentes. Pero no…el cansancio no fue motivo suficiente para frenar al huracán Beyoncé con su última gira que, además de proclamarse como la más exitosa del 2013 por una artista femenina, ha logrado convertirse en la más demanda durante su carrera.

Eran las 21:20 horas. Beyoncé emergió a la superficie del escenario entre llamaradas de fuego y un gran foco que la apuntaba. Una cara esculpida por ángeles, semblante desafiante y en sus ojos poderío. El resto…un cuerpo transportado a la tierra desde el Olimpo. Y así quince segundos, sin dirigir ninguna palabra y solo trasladando su mirada entre los asistentes quienes, hechizados ante tal presencia, llevaron su locura al extremo. Los decibelios traspasaron las paredes subterráneas del Palau Sant Jordi y estallaron en el exterior como un volcán. Beyoncé estaba allí. 


Tras esos primeros segundos, “Barcelona” fue el único vocablo que emitió la artista antes de empezar con su espectáculo…entre gritos y ovaciones. Un “show” de una hora y media de duración, aproximada, donde los sentimientos se palpaban a flor de piel entre un mar de diferentes sensaciones. Una veintena de canciones fueron coreadas aquella noche…y hasta aquí ninguna novedad.

Los medios no informaron. El resto del país no se enteró de que Beyoncé cantó en español uno de sus temas en directo y que, además, lo coreó al unísono con los millares de personas allí presentes. España no pudo enterarse de las incontables veces que la artista se bajó del escenario a saludar a sus seguidores, darles la mano y simpatizar con ellos. Los medios no informaron, y dejaron que la falsa imagen de diva intocable continuara ligada a su nombre. No se publicó que Beyoncé agradeció al público en muchas ocasiones su gran entrega…y por ello tampoco se supo que aquí, en España, es en uno de los países donde más se le desea. No se informó. Como tampoco lo hicieron sobre los miles de globos (amarillos y negros) que flotaban en el estadio casi al finalizar el concierto, o sobre la cincuentena de abejas de peluche que volaron hasta el escenario cuando hubo terminado. Una vez más, Beyoncé sorprendida. 

Yo lo presencié en primera persona. Fui testigo de cómo no necesita una escenografía llamativa para sorprender y volver loco al público, de su capacidad para cantar en directo, sin “playback”, a ritmo frenético o entre baladas, de cómo es verdad que siempre ofrece el 100% de sí misma. Lo supe y lo vi. Sí. Observé cómo Beyoncé no entendía de razas, sexos, físicos o ideologías. Y, así, recogió del suelo una bandera española, bailó con ella, y se despidió de los 18.000 asistentes entre una nueva gran ovación. Una bandera de España en Cataluña que no supuso ningún abucheo…hasta que los sectores más independistas, quizás alentados por la presencia de Piqué en el concierto, criticaran a la artista por tal gesto. 

La realidad sobre lo que ocurrió en Barcelona aquel 24 de marzo es para mí, y para muchos otros, la huella, nuestra huella, en la Historia. Y es que dentro de 20 años podremos decir: “¿Te acuerdas de cuando fuimos a aquel concierto de Beyoncé?”.

El Motivo

No soy un experto en la música, pero admito que es mi máximo pasatiempo diario. No sé tocar ningún instrumento, pero siento sus acordes en cada poro de mi piel erizada. No tengo voz para cantar, pero miles de ellas en las canciones que escucho. Algunos me llaman “friki”, otros “fanático” y “obsesionado” los que menos saben de esto. Y es que se cumplen siete años desde que me dejé hipnotizar por el talento de Beyoncé.

Siete años, un mes arriba…un mes abajo, y no se ha cumplido uno desde que experimenté su magia por primera vez en directo...y no fue en Barcelona. Ocurrió en el estadio O2 de Londres, la mayor fiesta de cumpleaños que jamás me han organizado. Un día especial en buena compañía en el que la guinda que cubría mi pastel se tradujo en una felicitación de la mismísima Beyoncé.

Por David G.M. de León (@daveglez9)

6 Comentarios:

Anónimo dijo...

Bonito artículo!
Cuánto me alegro de haber ido! No hay día que no lo piense. También nuestra primera vez fue en el O2 de Londres el 30-04-2013. Increíble Beyoncé, única!!

Anónimo dijo...

Gracias...

monicaaa dijo...

Me encanta ver que hay alguien que piensa exactamente como yo.
Agradezco al mundo entero lo afortunada que fui de poder ver y estar a escasos metros de la mejor cantante bailarina y diva del planeta. Lo que me hace seguirla cada día mas y mas no son solo sus cuerdas vocales, son sus movimientos y ver que esta cambiando el mundo con su forma de pensar. Tres días de cola valieron la pena!
Precioso artículo!
Beyonce loveyoulikeXO <3

Anónimo dijo...

Se me han puesto los vellos de punta con esta entrada. Soy española, llevo desde "The Beyoncé Experience" queriendo verla en directo, pero por diversas razones (este año estoy en Costa Rica estudiando) jamás he podido verla. Lloro con sus directos, me emociona, es la artista que más me hace sentir su música. Desde los 11 años siento esto, ya voy camino de los 20, y sigo sintiendo lo mismo o más. Nadie a quien le cuento cómo me hace sentir me entiende, me llaman friki y loca. Sabía los detalles del concierto, pero porque vivo enganchada a las noticias sobre ella, pero si es verdad que los medios y la gente quieren enfocar su imagen en la de diva intocable y frívola y,lo que no sabe, es que los Beyhive tenemos a la diva más humana que existe hoy en día en la escena musical.

Jonathan S dijo...

Increíble!!!! Tuve oportunidad este 2014 por fin de ir a verla en directo, después de todo su trayecto incluso con Destiny's Child. He cumplido mi sueño de verla en su más (bajo mi humilde opinión) completo show, con un gran recorrido, es normal! Me alegro mucho haber formado parte de esos 18000 asistentes, y para el próximo, espero poder estar más cerca! Eso hay que vivirlo y sentirlo! Increíble, sin lugar a dudas. Me siento muy pero que muy orgulloso!. Bey-good... Bey-happy! ;) por cierto, David, bonitas palabras para describir un sueño hecho realidad! ;)

Berlin dijo...

Yo me considero muy fan de Beyoncé, pero en esta parte del Tour desafortunadamente no he podido ir a verla ya que no tenía dinero.

Dicho esto, yo estuve el año pasado en Alemania viéndola y me pasa como a alguno de vosotros, la vi desganada, no era la Beyoncé que yo había visto en 2007 o 2009... yo supongo que los artistas como personas que son, tienen dias buenos y días malos, pero me llevé una experiencia amarga, al comprobar los playbacks, la desgana bailando y pasándose algunas coreos a la torera etc.

Beyoncé es una artista como la copa de un pino, con mucho talentoy lo ha demostrado mil veces, pero para mí como Fan fue decepcionante ver que daba un concierto sin ganas y por lo que he leído no fuí el único que tuvo esa impresión y en varias ciudades... Si la señorita necesita dinero al menos que se ponga las pilas jejeje!

Un saludo a todos y me ha encantado leer el artículo, por los que no fuimos al menos para hacernos una idea!.