sábado, 11 de agosto de 2007

Beyoncé y la mujer pantera se hizo esencia de Armani


A. ASTORGA

Beyoncé Knowles ha abierto un libro -«El perfume», de Patrick Suskind-, y se ha hecho esencia de mujer. Jean-Baptiste Grenouille, el personaje de esta novela, nacido en el lugar más hediondo de una apestosa París del siglo XVII, amaba el olor de las cosas, y aprendió a crear fragancias para influir en el hombre. Pero la perfección le llevó a la muerte: un perfume, que despertó una pulsión desenfrenada entre la chusma, le devoró.

Algunos siglos después, Beyoncé, el personaje mortal y rosa, está dispuesta a devorar aquella memorable imagen de Audrey Hepburn descendiendo de un taxi, en un Nueva York desierto, vestida de negro para contemplar un escaparate de la joyería Tiffanys, con la música de «Moon river» de fondo. A partir de septiembre, Beyoncé desayunará diamantes con Armani, cuyo primer traje se puso a los catorce años, porque desde ayer es la imagen del emporio Giorgio, de la nueva fragancia «Diamonds» («Diamantes»).

Diamantes para la eternidad recorrerán todos los poros de la mujer pantera, la del feroz beso en cuyas caderas jamás se pone, ni opone, el sol. Diamantes que acarician una garganta, la de Beyoncé, que tarda en caldearse, pero que una vez en movimiento es pasión irrefrenable. Una vez desvelado el secreto de sus cuerdas vocales, Beyoncé ha aclarado lo que cobija en su bolso: tres pares de gafas de sol (negras, doradas y marrones), y un par de zapatos Christian Louboutin de color neutro o dorado para dar «un toque de elegancia» a su vestuario sin previo aviso, cuando los paparazzi se lancen a por sus huesitos...

A Beyoncé le encanta ir de compras, aunque los ojos de los viandantes escruten sin perdón sus curvas rectas, rectas curvas. «Disfruto saliendo de compras, pero odio probarme ropa», confiesa. Melodía de seducción, Knowles tampoco se ha probado un anillo de oro de 18 quilates de la colección Diamond Monkey de Lorraine Schwartz, con 5 quilates de diamantes blancos y amarillos, que acaba de adquirir. ¿Para qué?, si piensa que los diamantes «son una señal de fortaleza femenina. Ahora las mujeres pueden comprarse sus propios diamantes». Sí, pero esencialmente las mujeres pantera.

Fuente: ABC.es (Periódico español).

0 Comentarios: